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Viajar con una discapacidad

Fichas prácticas

No siempre resulta fácil salir de vacaciones cuando se tiene alguna discapacidad. Francia ha instalado algunas infraestructuras con el fin de facilitar la vida de los viajeros minusválidos y permitirles pasar unas vacaciones más agradables.

Viajar con una discapacidad

Servicios e infraestructuras

Aunque la situación varía según las regiones, el país realiza esfuerzos para facilitar la acogida de las personas en situación de discapacidad.

  • Cada vez más ciudades están acondicionadas para acoger a personas con movilidad reducida: grandes aceras, transportes públicos accesibles, oficinas de administración con espacio para sillas de ruedas, ascensores, etc. También existen cada vez más infraestructuras para discapacitados visuales o invidentes como los semáforos con dispositivos acústicos o los caminos con relieve para guiarlos.
  • Las empresas de transportes públicos como la RATP en Isla de Francia o la SNCF ofrecen servicios destinados a las personas con movilidad reducida. Avisando con antelación, se puede contar con la ayuda del personal para subir o bajar de los trenes. La SNCF también puede hacerse cargo de su equipaje desde el punto de salida al punto de llegada. Existen espacios para las sillas de ruedas en los TGV y los trenes de Grandes Líneas. Una silla de ruedas pequeña, denominada silla de tránsito, está disponible en los TGV con solo pedirla al jefe de expedición o al revisor. El tren está considerado en general como el transporte público con el que resulta más fácil desplazarse por Francia cuando se tiene alguna discapacidad.
  • La mayoría de las compañías aéreas también ofrecen servicios adaptados. Es importante indicar el tipo de discapacidad al realizar la reserva de billetes. La mayor parte del tiempo, las sillas de ruedas viajan en la bodega, pero las personas con movilidad reducida son las primeras en subir a bordo del aparato para garantizar su comodidad.
  • Cuando se tiene una discapacidad de cualquier tipo, los viajes urbanos son los que presentan menos dificultades. Las grandes aglomeraciones o las ciudades medianas de Francia son las que cuentan con más infraestructuras y servicios.

Antes de salir

Para incrementar la comodidad del viaje, conviene tomar algunas precauciones antes de salir.

  • Informarse bien de los alojamientos elegidos en lo que respecta a las adaptaciones propuestas para los discapacitados. Puede pedir fotos. Si el establecimiento lo acepta, reservar por adelantado en firme y obtener confirmación.
  • Informarse también de los museos u otros sitios turísticos o establecimientos de ocio que se quieran visitar durante el viaje.
  • Algunas agencias de viajes están especializadas en la organización de estancias para personas con movilidad reducida. Se ocupan de gestionar los transportes públicos, encuentran hoteles accesibles, suministran intérpretes en lengua de signos si es necesario… Puede ser una alternativa a las búsquedas individuales en caso de que resulte demasiado complicado.
  • Siempre que sea posible, es preferible viajar con alguien, y mejor con una persona allegada válida, para facilitar la vida diaria durante las vacaciones. Como alternativa, algunas asociaciones ofrecen acompañantes para las estancias en Francia.
  • Existen muchas asociaciones de discapacitados en Francia que poseen sucursales en diferentes ciudades. Conviene ponerse en contacto con ellas antes de salir de viaje para obtener la mayor información posible sobre su destino de vacaciones: accesibilidad, descuentos, servicios propuestos, etc. De esta forma, se puede viajar con más tranquilidad.
  • Si se viaja en avión, puede pedir al médico que le trata que rellene el formulario INCAD para entregárselo al personal médico de a bordo. Esto sirve para que la compañía esté informada y prevenida en caso de que surja algún problema durante el vuelo. Infórmese en su seguro de enfermedad.
  • Si tiene que seguir un tratamiento médico, tendrá que llevar suficientes medicamentos para toda la estancia, así como las recetas prescritas. Si viene de un país extranjero, es mejor que traduzca las recetas al francés, o al menos al inglés, para pasar por la aduana o recibir un tratamiento en una farmacia o en el hospital. También es conveniente conocer la dirección y el número de teléfono del lugar adonde se va de vacaciones.
  • Es importante suscribir un seguro de repatriación que cubra los gastos sanitarios en el país. Hay que comprobar que se está cubierto en caso de discapacidad, así como las modalidades propuestas.

Otros consejos

Para no llevarse una sorpresa desagradable durante las vacaciones, conviene adoptar algunas precauciones que pueden evitar la pérdida de tiempo.

  • Conviene llevar el material técnico necesario en caso de avería o pinchazo de la silla de ruedas. Parches, bomba, algunas herramientas…, no siempre es fácil encontrar la pieza que falta sobre el terreno, y de está forma se evita el tener que quedarse quieto varios días.
  • En caso de problemas, si se está en el extranjero, diríjase a la embajada o al consulado de su país de origen en Francia. Pueden informarle sobre los trámites que hay que seguir y facilitar la resolución de los problemas. Consiga las direcciones o los números de teléfono antes de salir de vacaciones.
  • A veces es difícil encontrar servicios accesibles o adaptados para las personas con movilidad reducida, sobre todo si se está en el campo o en lugares apartados. Puede llevar una pistola en los casos más extremos. También puede resultar útil llevar consigo la tarjeta del hospital donde quiere que le repatríen en caso de necesidad, ya que esto facilitará las tareas de auxilio o del seguro.
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