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Aprovechar la jubilación para viajar

Fichas prácticas

Francia presenta muchas ventajas para los jubilados que desean ver el país disfrutando de cada región a un ritmo suave y apacible. ¡Clima agradable, paisajes magníficos, red de transportes eficaz, cocina exquisita, ventajas económicas, garantías médicas, no hay ninguna razón para privarse! Estos son algunos elementos que hay que tener en cuenta para disfrutar de un viaje por Francia cuando se está jubilado.

Aprovechar la jubilación para viajar

¿Cuándo salir de viaje?

Les jubilados no tienen las limitaciones de los períodos de vacaciones impuestos por el ritmo escolar. En particular, los meses de julio y agosto en Francia son períodos de gran afluencia, en los que los sitios turísticos repletos resultan menos agradables, y las tarifas de los alojamientos son muy elevadas. Para evitar estos inconvenientes y disfrutar del tiempo, los meses de mayo, junio, septiembre y a veces octubre son muy apropiados. En las épocas más frías, las regiones más meridionales son bastante agradables. También es posible partir en pleno invierno y encontrar el calor del sol en los departamentos de ultramar, como Guadalupe, Martinica, La Reunión o Mayotte.

Un destino adaptado a su salud

Francia es un país bastante seguro que ofrece buenas condiciones sanitarias a los viajeros jubilados. No obstante, según la salud de cada uno, algunos destinos son más convenientes que otros.

  • Las personas mayores que requieren cuidados urgentes deben evitar viajar solas a regiones aisladas. En este tipo de situación, más vale ir acompañado o permanecer en un lugar que esté cerca de servicios de primera necesidad.
  • Para los que padecen problemas de artritis o gota, el sur de Francia es preferible al norte. Las temperaturas son más benignas, y la densidad de médicos es más elevada. Una ciudad como Toulouse, por ejemplo, es ideal por sus climas oceánico, mediterráneo y continental, así como por su escasa contaminación, aspecto positivo para los jubilados que presentan problemas pulmonares.
  • También hay que tener cuidado con la altitud, las zonas de fuerte calor y los períodos fríos. Hay que prepararse bien llevando en la maleta ropa apropiada, así como algunos medicamentos que podrían resultar útiles.
  • Cuando se está en tratamiento, es preferible viajar con las recetas, y solicitar al médico un tratamiento completo para todo el viaje, para no quedarse desabastecido.

Ritmo de viaje

Con independencia de la edad, una persona mayor debe aprender a desenvolverse si desea aprovechar al máximo de su estancia. No se disfruta de un viaje cuando se está constantemente fatigado.

  • Los hoteles tranquilos son fundamentales para descansar por las noches. Si es necesario, informarse previamente de la existencia de ascensor o aparcamiento en el establecimiento, o de determinados equipamientos específicos.
  • La falta de tiempo no suele ser un problema para los jubilados. Jornadas poco cargadas, con una o dos visitas, resultan agradables para la mayoría. Hay que disfrutar de los momentos.
  • Si se desean realizar travesías en zonas altas o actividades deportivas, es preferible consultar al médico antes de salir de viaje. También puede ser conveniente una revisión completa para tranquilizarse sobre el estado de salud.

Los descuentos

En Francia, los descuentos en el transporte público y las actividades no son obligatorios por ley, y dependen de la voluntad de las personas o las empresas que los dirigen. Por tanto, hay que informarse caso por caso de los descuentos ofrecidos a las personas mayores. Para disfrutarlos, basta simplemente con presentar un documento de identidad.

  • La SNCF ofrece tarjetas de descuento que ofrecen reducciones del 25% al 50% en los trayectos en tren. Si no se viaja con frecuencia, esta tarjeta no merece la pena, pero las personas mayores de 60 años pueden beneficiarse de la tarifa descubrimiento, con un descuento de un 25% en los trayectos en época azul.
  • La RATP en Isla de Francia también ofrece tarjetas de descuento para las personas mayores. Abonando una pequeña cantidad, los mayores de 65 años pueden circular por toda la red.
  • La mayoría de las grandes ciudades de Francia ofrecen tarifas reducidas en las redes de transporte público. Informarse en las oficinas de turismo antes de salir de viaje.
  • Algunas compañías aéreas ofrecen tarifas reducidas para los mayores de 60 años, al igual que las agencias de alquileres de coches. Las personas mayores pueden disfrutar de tarifas preferentes y servicios apropiados.
  • Varias grandes cadenas de cine ofrecen tarifas reducidas para los mayores de 60 años previa presentación de un documento de identidad. Estos descuentos también existen en los teatros, que ofrecen tarifas preferentes o sin abono.
  • Los museos nacionales o privados, así como muchos sitios turísticos, también suelen ofrecer descuentos a las personas mayores.
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