Declarado patrimonio mundial por la UNESCO, Provins conserva de su rico pasado de antigua capital de los condes de Champaña y de ciudad de ferias, un patrimonio arquitectónico cuando menos excepcional. Rodeado de murallas medievales magníficamente conservadas, la parte alta de la ciudad, corazón histórico de Provins, alberga una rica herencia. Después de vagar a lo largo del magnífico recinto fortificado, jalonado de puertas y torres, el paseante descubre, una vez franqueada la puerta Saint-Jean, una ciudad medieval llena de encanto, con su hermosa plaza del Châtel, rodeada de antiguas mansiones, y bellos monumentos como la torre César, la colegiata Saint-Quiriace, el granero del diezmo, la casa romana, el panteón del Santo Espíritu o el antiguo Hospital.
Abierta a los visitantes, la torre César, imponente torreón octogonal de base cuadrada del s. XII, ofrece desde lo alto una magnífica vista de los tejados de la ciudad y la campiña circundante.
Instalado en la casa romana, una de las más antiguas de la ciudad, el museo de Provins y de Provinois recrea la historia de Provins y de su región, desde la Prehistoria hasta el s. XIX, a través de colecciones de cerámicas, esculturas y objetos religiosos.
En cuanto a acontecimientos, todos los años, en junio, las Medievales trasladan a habitantes y visitantes a la Edad Media. Reconstrucciones históricas, espectáculos medievales y animaciones callejeras nos transportan durante un fin de semana al ambiente festivo de los bosques de Champaña de antaño. ¡Una cita ineludible!