Capital de los Alpes y del Delfinado, centro universitario y científico, ciudad artística y cultural... ¡Grenoble cuenta con todo tipo de atractivos! El casco viejo, con sus plazas animadas, palacios y pintorescas callejuelas comerciales rodeadas de casas antiguas; los diversos museos que albergan ricas colecciones; los parques y jardines idóneos para el descanso, como el parque Paul Mistral, el jardín de Plantas o el parque de la Isla Verde; o la extraordinaria panorámica de las montañas circundantes desde el fuerte de la Bastilla, son algunos de los atractivos que merece la pena descubrir.
En el centro histórico, es ineludible visitar la plaza peatonal de San Andrés, con las terrazas de sus cafés, dominada por las magníficas fachadas gótica y renacentista del antiguo palacio del Parlamento del Delfinado; el palacio de Lesdiguières, frente al encantador "Jardín de Ville" (jardín público), cubierto de árboles centenarios; la plaza Grenette, centro del ambiente de Grenoble, con sus tiendas, sus restaurantes y sus cafés; la plaza de las Hierbas y su pequeño mercado cubierto, que acoge un mercado todas las mañanas salvo los lunes; la plaza de Notre-Dame, con la catedral del siglo XIII, el museo del Antiguo Obispado y la fuente de los Tres Estamentos que conmemora los acontecimientos prerrevolucionarios de 1788.
En el aspecto cultural, Grenoble ofrece un amplio repertorio de espacios museográficos, exposiciones temporales y diversiones. El Museo de Grenoble, con sus espléndidas colecciones de arte antiguo y moderno, el Museo Arqueológico, el Museo de Historia Natural, el Centro Nacional de Arte Contemporáneo, el Museo del Delfinado, el Museo del Antiguo Obispado, el Museo Stendhal, el Museo de la Resistencia y de la Deportación de Isère, el Museo de los Autómatas de Grenoble... ¡todos estos lugares repletos de historia y conocimiento satisfarán los gustos más variados!