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Fotos de Occitania

Turismo y vacaciones en Occitania

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Ariège

Santuario de la Prehistoria, Ariège posee una rica herencia parietal, como lo demuestran sus célebres cuevas de Niaux y del Mas d'Azil. A estos tesoros hay que añadir un espléndido patrimonio natural, pastoral y cultural que se despliega a través de sus paisajes – valles y montañas pirenaicas, lagos y cursos de agua, planicies y bosques-, sus castillos medievales, sus pueblos típicos, y sus museos de historia, arte y tradición. Con sus más de 5 000 kilómetros de senderos señalizados, más de 300 kilómetros de ríos y diez estaciones de deportes de invierno, Ariège también es un destino anhelado para la práctica de actividades al aire libre como la marcha, la equitación, el ciclismo de montaña, el esquí, la pesca o los deportes de aguas bravas. ¡Un plan verdaderamente atractivo!

Aude

En el corazón de Languedoc, entre Cabardès y el litoral mediterráneo, venga a descubrir Aude, una tierra con un rico patrimonio, del que dan testimonio la famosa ciudad fortificada de Carcasona, la ciudad Histórico-Artística de Narbona, los castillos del País Cátaro, como Peyrepertuse y Quéribus, las abadías de Fontfroide y Lagrasse o las esculturas románicas del maestro de Cabestany que adornan algunos edificios religiosos... También podrá disfrutar de un paseo por la Montaña Negra o por el Parque Natural Regional de la Narbonesa en el Mediterráneo para contemplar unos paisajes vírgenes y preservados, antes de practicar algún deporte acuático y descansar en las playas de arena fina de las seis localidades playeras de Aude...

Aveyron

Aveyron se encuentra en pleno corazón de la región de Mediodía-Pirineos. La que fue provincia de Rouergue cuenta con muchos atractivos: un parque natural que abarca cerca de un tercio del departamento; gargantas salvajes y lagos idóneos para la práctica de la pesca y las actividades acuáticas; parajes naturales extraordinarios, como el caos rocoso de Montpellier-le-Vieux y el Agujero de Bozouls; pueblos genuinos y bellos que hacen las delicias de los aficionados a las piedras antiguas ; infinidad de caminos y senderos para caminantes, ciclistas y caballistas; especialidades famosas para regocijo de los gastrónomos… ¡Un programa extremadamente rico y suculento en perspectiva!

Gard

Situado entre el Macizo Central, el Mediterráneo, el valle del Ródano y Languedoc, el departamento de Gard disfruta de una situación privilegiada. A esta ventaja geográfica se añade una amplia gama de atractivos, que van desde los pueblos provenzales y las ciudades con un rico patrimonio, como Nimes, Uzès, Aigues-Mortes y Beaucaire, hasta el famoso puente del Gard, inscrito en el patrimonio mundial de la UNESCO, pasando por los paisajes preservados de la Camarga del Gard y del Parque Nacional de Cévennes.

Gers

En pleno corazón de la suave Gascuña, en el país de d'Artagnan, tierra del buen vivir y del buen comer, Gers ofrece un gran número de especialidades suculentas, como el armagnac, el foie-gras y el confit de pato o de oca, el pollo de granja, el pastís gascón –postre de milhojas con manzana y armagnac-, o el ajo blanco de Lomagne. A estas riquezas culinarias, hay que añadir un importante patrimonio arquitectónico y cultural, compuesto por bastidas, castelnaus, monumentos protegidos y museos. Los pueblos de Fourcès y de Larressingle, inscritos en la lista de los pueblos más bellos de Francia, las bastidas de Cologne y de Saint-Clar, la catedral de Auch y la colegiata de La Romieu –altos en los caminos de Santiago-, el museo de arte campanario de L'Isle-Jourdain, y la ciudad fortificada de Lectoure, son algunos de los lugares que merece la pena descubrir en un periplo por tierras de Gascuña.

Alto Garona

Atravesado por el río Garona, el departamento de Alto Garona presenta una gran variedad de paisajes que van de las llanuras soleadas de Lauragais a las elevadas montañas de los Pirineos, pasando por las suaves colinas de Comminges. ¡Una diversidad muy apreciable! Pero este departamento también guarda un gran patrimonio histórico y arquitectónico. La ciudad rosa de Toulouse, famosa por su ambiente animado, encantará a los amantes de las fiestas y las salidas, pero también los apasionados de la arquitectura renacentista disfrutarán con su gran cantidad de palacetes. Alto Garona también es la tierra de edificios religiosos extraordinarios: basílica de Toulouse, catedral de Saint-Bertrand-de-Comminges, basílica Saint-Just de Valcabrère. ¡Un programa completo!

Altos Pirineos

El departamento de Altos Pirineos presenta una gran variedad de paisajes, y en él se alternan valles intactos, elevadas cumbres pirenaicas, laderas vitícolas y llanuras agrícolas. Pero también dispone de espacios naturales extraordinarios, algunos de los cuales, como el paraje de Puente de España y los circos de Troumouse y Gavarnie, inscritos en el patrimonio mundial de la UNESCO. Además de estas bazas, Altos Pirineos cuenta con un gran número de balnearios y estaciones de esquí que favorecen el bienestar, la puesta en forma y la práctica de actividades al aire libre.

Hérault

Situado en el corazón de Languedoc, a orillas del Mediterráneo, Hérault es un destino privilegiado de los amantes de la ociosidad, con sus centros turísticos y su litoral jalonado de largas playas de arena ideales para descansar. Hérault también ofrece a sus visitantes una multitud de propuestas culturales y naturales. Las ciudades con un rico patrimonio, como Montpellier, Pézenas y Lodève, el interior de Languedoc, sus bonitos pueblos y sus paisajes preservados que hacen las delicias de los amantes de la naturaleza y del senderismo o el valle del Hérault y sus dos famosas cuevas con espléndidas formaciones constituyen otros tantos atractivos para descubrir.

Lot

Situado en el corazón del Sudoeste, Lot va unido sin ninguna duda al placer de vivir. Las pequeñas joyas de los pueblos colgados de Quercy, el encanto de la piedra seca combinado con los suaves pastizales de Causses, en donde pacen tranquilamente las cabras y los corderos, los sitios artísticos, históricos o prehistóricos o la rica gastronomía del territorio de Lot, constituyen otras tantas bazas que encantarán a los amantes de la autenticidad!

Lozère

Lozère, antigua provincia de Gévaudan, es un paraíso para los amantes de la naturaleza y la tranquilidad. Situado en pleno corazón del Macizo Central, alberga unos paisajes excepcionales, variados y preservados, que hacen las delicias de los aficionados al senderismo. Aubrac, Margeride, las gargantas del Tarn y del Jonte, las Causses mesetas y las Cevenas son grandes espacios salvajes y auténticos, salpicados de pintorescos pueblos y aldeas, que se pueden recorrer a pie, a caballo o en bicicleta de montaña, siguiendo los innumerables caminos y senderos que atraviesan Lozère.

Pirineos Orientales

Con una insolación excepcional a lo largo de todo el año, los Pirineos Orientales, situados al norte de Cataluña, ofrecen a los amantes del patrimonio natural y construido infinidad de atractivos: el litoral mediterráneo, jalonado de extensas playas de arena fina ideales para relajarse; la costa Bermeja, cuyo encanto pintoresco sirvió de inspiración a muchos artistas; la meseta elevada de Cerdaña, con sus paisajes luminosos; los relieves pirenaicos, entre los que destaca el famosísimo pico del Canigó; las villas fortificadas y los hermosos pueblos, cuyos tesoros arquitectónicos hacen las delicias de los aficionados a los monumentos antiguos... ¡Una gran diversidad paisajística que permite, alternando los placeres, disfrutar de la montaña y del mar!

Tarn

Tarn dispone de una grande variedad de paisajes, que van de los bosques de la Montaña Negra a las peñas graníticas de Sidobre, pasando por las viñas de Gaillac, pero también es rico en atractivos artísticos y arquitectónicos. Estas maravillas quedan al descubierto cuando se visitan sitios imprescindibles como Albi la Roja, con su famosa catedral fortaleza, o las encantadoras bastidas albigenses.

Tarn y Garona

Atravesado por tres grandes cursos de agua (Aveyron, Tarn y Garona), el departamento de Tarn y Garona, famoso por su calidad de vida, presenta una sucesión de paisajes variados, con alternancia de llanuras y colinas salpicadas de campos y huertas, gargantas salvajes, mesetas calcáreas y laderas cubiertas de viñas. Su suave campiña, jalonada por un gran número de palomares, invita a los aficionados a las actividades al aire libre a la práctica de las travesías, ya pedestres, ecuestres, cicloturistas o en bicicleta de montaña. A estos atractivos naturales, hay que añadir su maravilloso patrimonio arquitectónico, compuesto por villas medievales, como Bruniquel, Caylus y Saint-Antonin-Noble-Val, una abadía inscrita en el patrimonio mundial de la UNESCO, y una ciudad histórico-artística, que es Montauban. Una estancia en Tarn y Garona también permite degustar los deliciosos productos de la tierra, como la famosa uva Chasselas y las especialidades a base de pato. ¡Un programa completo para saborear sin moderación!